miércoles, 10 de julio de 2013

Rutas en Uceda (En bici o andando) en UNA OPINION MÁS EN EL PREGONERO DE UCEDA:


 UNA OPINION MÁS: Las rutas de uceda:

Antonio había madrugado y después de desayunar cogió su bici de montaña. La metió en su coche y se traslado a Uceda. Aparco el coche, saco la bici y comenzó a pedalear para hacer la ruta de la senda de la buitrera. No conocía el lugar pero llevaba un plano de la ruta sacado por internet e imprimido en papel. Ascendió por una senda entusiasmado con la vista panorámica que la ruta le ofrecía sobre el valle del Jarama y al contemplar  también una vistosa estampa del pueblo visto desde la altura. Subiendo llegó al barranco de Búho y su formación le sorprendió. Se encontró con un desnivel brusco y  escavado en el terreno y producido por un proceso erosivo. Este  barranco le atraía su mirada observadora y le produjo el esperado despertar de su interés por él. Antiguamente los ganaderos en él arrojaban los animales muertos y venían los buitres a comer. Su colorido le sorprendió. Antonio se salió de la ruta pedaleando y arrimándose al barranco y no frenando a tiempo cayo por este. Se rompió una pierna y no podía andar. No se asusto porque nadie pasaría quizás ese día por ahí para ayudarle. Saco su móvil y mando un mensaje con este situándose con el whatsApp  en el lugar donde se encontraba. Uno puede perderse si quiere o porque realmente inesperadamente se ha perdido. Pero con un móvil con internet puedes ser situado en un lugar y ser rescatado. En Uceda hay muchas rutas posibles para hacer andando y en bici como son la senda de la Buitrera, senda de la Calzada, la de la antigua Fábrica de Harinas,  la de los Rubiales, senda del Pontón a las Cárcava. Además hay sendas y caminos que unen los tres núcleos urbanos para pasear o hacer en bici. Además hay otros caminos que llevan a otros pueblos que visitar en bici o andando sin prisas. En Uceda uno puede pasear por el pueblo, alrededores, sendas y caminos y disfrutar de los paisajes en general y llenarse de vivencias de ocultos detalles descubiertos al pasear.

El ser humano es concebido para andar donde movemos numerosos músculos y le viene muy bien a nuestro corazón. La gimnasia y deportes es mejor realizarlos estando asesorado por un especialista.  Para caminar hay que hacerlo con calzado adecuado y si la caminata es larga hay que llevar bebida para no deshidratarse o tomarse un refresco en el lugar donde llegues.  Caminar es salud. En las sendas y caminos de los tres núcleos urbanos podemos sacar hermosas y peculiares sensaciones al pasear o montar en bici, por ejemplo por el lago de Caraquiz, a lo largo del rio Jarama, en casto urbano entre otros por la charcuela donde divisamos la Fuente de la Pilita a los pies de restos de parte de la muralla  con su agua, no tan gorda como me comentan, y  canalizada desde donde mana su manantial. Y podemos disfrutar en Peñarrubia ,  que nos deleita con su hermosa estampa cuando florece la Jara ya que está rodeada de naturaleza y en ella disfrutar de actuaciones de espectáculos como el flamenco que realizaron hace poco. También hacen rastrillo. En los tres núcleos hay diferentes actuaciones a lo largo del año así como su anual celebración de sus fiestas. En sus bibliotecas también se hacen actividades. También en los tres núcleos urbanos se puede pasear por ellos y degustar en sus bares de sus exquisitos pinchos y raciones especialmente los  domingos y festivos y los tres tienen, además de ofrecer la venta de comida para llevar, restaurantes donde además poder disfrutar de su excelente comida. Salud y buen provecho.
                                     Siempre ha habido ciclistas desde que se invento la bicicleta
                                                             Un aplauso para todos ellos
                                                              Ruta del Barranco del Búho





 
 
Fuente de la Pilita en la Charcuela  subiendo a Uceda
 

 
 
Fotos de Peñarrubia
 




                                                            Fotos del lago de Caraqiz






 
 
 
Fotos de la Presilla de Uceda
 












La Presilla de Uceda

 
Camino desde Uceda a las huertas de Patones pasando por el rio
 
 
 Vistas de Uceda bajando desde Patones de Arriba
 

                               Desde el Castillo y al fondo el barranco de Patones de Arriba


Vistas desde las ruinas del Castillo de Uceda

 
 
 














sábado, 1 de junio de 2013

CAMINO A PATONES DE ARRIBA Y BODA DEL SIGLO PASADO EN UCEDA CON FOTO ANTIGUA DE PATONES DE ABAJO DESDE UCEDA

UNA OPINION MÁS: Recuerdos de antes que contrastan con los de hoy en día:
El borrico hizo un extraño en sus movimientos al subir por el barranco aunque se sabía el camino.  Del ramal del borrico iban dos muchachas  tirando para subir por una senda  que transcurre paralelo al arroyo de Patones. Este estaba encajado entre las paredes de roca caliza. De sus cuevas, abiertas en sus paredes y formadas por el agua, ellas, expectantes, siempre esperaban como un torrente incontrolable  surgir algún susto o peligro de repente. Algo temía el burro pensaron las hermanas. –“Algo barrunta el animal”- dijo una de ellas. Conocía de sobra al animal ya que con él hacia viajes desde la Dehesa  de Uceda  hasta el horno de leña  de su padre dentro del pueblo. Los fardos de leña los preparaba  su padre desde que amanecía. Pagaba por ello y debía darle los vales al guarda de la Dehesa. La muchacha hacía viajes desde que amanecía a la Dehesa y también iba a la Fábrica de Harinas con el borrico para traer harina con la cual su padre hacia el pan de pueblo. Este pan era muy sabroso y duraba varios días. La muchachas subieron por la senda del barranco que era el medio de ascensión al pueblo de Patones (aún no existía el de abajo). Saliendo del barranco divisaron el hermoso pueblo.  Tenían construidos los muros de sus casas de pizarra. Entraron en él y una se quedo en la plaza enfrente de la iglesia con el burro guardando el pan que llevaban en sus alforjas y la otra se dispuso a repartirlo por las casas teniendo que ascender  por empinadas calles. Subían desde Uceda con el burro a vender el pan. Hacía ese día mucho calor. De repente el cielo se nublo  y comenzó a caer un tremendo chaparrón. Tuvieron suerte ya que estaban en el pueblo y pudieron cobijarse bajo el techado del lavadero. Este aprovechaba el agua de la fuente.
En los años que transcurre la narración en los pueblos eran tiempos de candiles para alumbrar las casas, de lumbre para calentar y cocinar. Tiempos de patatas y pan a la brasa. De conversaciones al calor del brasero. Eran tiempos muy duros para sus vecinos ya que no disponían de agua corriente en sus casas y las calles de tierra no estaban asfaltadas y sus aceras estaban hechas de cantos. No existía la televisión y mucho menos internet. Hoy van quedando menos vecinos de los que han visto el cambio tan profundo que ha tenido el pueblo así como la sociedad. Una de estas muchachas que vendían pan transportado por el borrico y  que hacía viajes de leña es mi abuela, que luego emigro a Madrid y que ha cumplido 100 años en este Abril pasado. Permitirme la licencia de felicitarla. Felicidades Juana Adoración Guerra Acevedo. Así también felicito a toda la gente mayor del Uceda por sus próximos cumpleaños. Son un ejemplo de saber vivir en tiempos muy duros económicamente y sin tantos adelantos tecnológicos. Aprovecho también para dar el pésame a los familiares del los que ya nos dejaron.
El pueblo ha cambiado y cambiara  como se puede ver en las fotos.   Se puede ver una boda  del siglo pasado en el pueblo de Uceda. Felicidades a los que se casen en Uceda porque lo hacen en un pueblo histórico con una hermosa  y grande Iglesia que es “Nuestra señora de la Varga” y un Ayuntamiento situado en parte del edificio que fue Cartuja en otro tiempo. El pueblo creo que se beneficia en general  de las bodas aunque sea que unos más y otros  menos. En Uceda hay infraestructuras para acoger bodas y en mi opinión hay  que fomentarlas si es posible para que haya más y ofrecer acciones que las realcen siempre que los vecinos quieran.

                                            Foto: Labadero de Patones de Arriba







Foto: Puente en el arroyo de Patones



                                        Foto: Vista de Uceda bajando de Patones de Arriba
 
 
Camino a Patones de arriba
 
 
 
 
Nieto 
AMIGOS DE UCEDA 
 
 
 


                                                             Fotos del hermoso pueblo de patones de arriba

 
 

 
 
 
 
Foto realizada sobre 1980 desde Uceda desde donde se divisa la presilla el rio Jarama y al fondo Patones de Abajo
 

 
 
 
 
                                                                    Fotos de boda del siglo pasado en Uceda
 
 






viernes, 3 de mayo de 2013

LA CAZA DE GAMUSINOS EN UNA OPINION MAS EN EL PREGONERO DE UCEDA

UNA OPINIÓN MÁS: La caza de los gamusinos.

      En Uceda hay agricultores, ganaderos, albañiles, artistas, electricistas, pintores, herreros, etc (todos excelentes antes y actualmente) y  han estudiado vecinos y descendientes carreras como economistas, arquitectos, biólogos, abogados, ingenieros aeronáuticos, de caminos, industriales, ticónicos nucleares, médicos, cirujanos, informáticos, etc, como en todos los pueblos, pero de lo que más puede enaltecerse Uceda es que generación tras generación han salido los mejores cazadores de Gamusinos. Y los vecinos, muy hospitalarios, han enseñado también a numerosos forasteros y a los nuevos vecinos que se integraban en el pueblo. Pero lo que más nos interesa es que los jóvenes a una edad temprana  como prueba de hombría comenzaban a cazar Gamusinos por primera vez invitados por los adultos o jóvenes más mayores. Aunque creó que ya han dejado de cazar Gamusinos, ya que cada vez quedan menos, y además porque es una constumbre  avandonada. Los Ecologistas pueden estar de enhorabuena por ello. La tradicional caza la voy a relatar para que no quede en el olvido como si nunca hubiera existido. Aunque no se si la voy a explicar bien porque la caza de Gamisunos es muy compleja y además se suele efectuar por la noche. Para explicarla me pongo en el papel de un crío que quiere iniciarse, que bien pudriera ser un forastero o un nuevo vecino, y explicarlo en primera persona.
    “Ya en primavera, con los campos hermosos y con su cereales recubriendo la inmensa mayoría del terreno como un inmenso manto verde que todo lo inunda de color en el que sobresalen magestuosamente las flores alegrándonos la vista con sus diferentes pinceladas de color, y siendo un crió me acerque a los jóvenes del pueblo, y los oí hablar que cuando segaran los campos irían de caza de Gamusinos, ya que estos se cazan de noche y entre la paja seca que queda tras cosechar. –Juanín, ¿quieres venirte este año a cazar Gamusinos con nosotros?”-. -Si- conteste rápidamente y sin dudar ya que había llegado la hora de hacerme mayor. Los forasteros también asentían ante semejante pregunta por quedar bien y los nuevos vecinos para integrarse rápidamente en el pueblo.
    Cuando llego el día de la caza sentí miedo ante el sentido de la responsabilidad que me invadía y ante la oscuridad de la noche. Más me sobrepuse y allí estaba yo en la oscuridad de la noche y alumbrado solo por la luna aconsejado por los mayores. -Toma coge para empezar el saco que nosotros te lo iremos llenando de Gamusinos, que no se te escapen ¡eh!- me indicaron. Cogí el saco y empezó la alborotada caza de los Gamisinos con las manos y que eran como conejos pero con dientes más afilados con los cuales te podían morder. Todos corrían y se tiraban al suelo como si fueran porteros de fútbol y los gamusinos el balón que se quería escapar entre las manos. Me trajeron los gamusinos entre multitud de paja por lo que esta no me dejaba ver como eran realmente. -Cierra bien el saco, que no se escapen aunque parezcan amagados o sea acurrucados sin moverse se escapan a lo más mínimo que abras el saco”-. “Como pesan Madre” me dije pero no se me escaparían, no se reirían por ello de mí.- -Venga vámonos ya, tenemos suficiente, mañana cazaras tu Juanín, pero hay te toca cargar con el saco hasta en Bar, allí no los repartiremos-. Sude hasta llegar al Bar y allí delante de todos me hice adulto ya que al vaciar el saco aparecieron, entre carcajadas de los demás, unos cuantos preduscos entre la paja y que me dijeron que eran los Gamusinos. Desde ese día me hice un esperto cazador, espabile graciosamente, y ya estaba listo para enseñar a cazar los famosos Gamusinos.